Tips para Ser Productivo

Si eres como yo, trabajas largas horas cada día y estás constantemente ocupado. ¿Por qué entonces nos sentimos a veces completamente ocupados, pero improductivos? ¿Por qué, dada la cantidad de trabajo que tratamos de producir, nos resulta tan difícil dedicar tiempo a las actividades que son más importantes para nuestra felicidad y bienestar a largo plazo?

El término “rocas grandes” describe compromisos importantes que son fácilmente desplazados por todas las otras cosas que sentimos que tenemos que hacer durante el día. “Rocas grandes” comprende pensar estratégicamente sobre nuestras carreras, hacer un plan financiero a largo plazo, proteger nuestra salud, progresar en un gran proyecto, aprender una habilidad nueva, y otras actividades vinculadas estrechamente a nuestros objetivos y ambiciones a largo plazo. Cuando nos enfrentamos a cada uno de estos objetivos, reconocemos su importancia, pero también queda claro para nosotros lo increíblemente fácil que es postergarlos para otro día, cuando no estamos tan ocupados combatiendo incendios y lidiando con un flujo constante de nuevas tareas pendientes.

Como una científica social, paso mis días tratando de entender por qué las personas (incluyéndome) suelen tomar decisiones que no concuerdan con sus metas a largo plazo. Queremos perder peso pero tenemos otra galleta ahí; queremos ahorrar dinero, pero decidimos comprar los asientos más caros del concierto. Mi objetivo es utilizar la investigación para entender nuestro comportamiento, y para encontrar maneras de ayudar a superar algunas de nuestras tendencias naturales destructivas, ayudándonos a tomar mejores decisiones y a gastar nuestro tiempo y energía en formas que nos ayuden a llevar una vida más productiva, saludable y satisfactoria.

Entonces, ¿cuáles son algunas de las razones comunes por las que nuestras acciones a corto plazo nos impiden ocuparnos de las “rocas grandes”, y qué podemos hacer al respecto?

 

1. No usamos bien nuestro tiempo productivo.

La mayoría de nosotros somos más productivo en la mañana. (Algunas persona son noctámbulos, pero la mayoría son más productivos antes de la hora de almuerzo). Desafortunadamente, muchos de nosotros no usamos este precioso tiempo sabiamente. Por ejemplo, una de las primeras cosas que hacemos cuando llegamos al trabajo es revisar nuestro correo electrónico, Facebook, y otras tareas que no necesitan nuestra plena atención y capacidad cognitiva.

En lugar de centrarnos inmediatamente en el correo electrónico, reuniones y otras actividades, sería mejor pasar la mañana haciendo un trabajo productivo que requiera una mayor capacidad cognitiva (pensamiento, planificación, cálculo, por ejemplo) y retrasar las tareas que no requieran tanta energía mental a las horas cuando nuestra capacidad es menor.

2. Preferimos actividades que nos ayudan a sentirnos productivos.

A diferencia de las tareas pequeñas y sin importancia, el desafío con las “rocas grandes” es que nuestros esfuerzos no son inmediatamente recompensados con un progreso visible. Responder 15 correos sin importancia tiene un resultado tangible de 15 correos, y esto puede hacernos sentir que nuestra mañana fue bien gastada.

¿Y si pensamos críticamente en una hora? Este tipo de actividades suelen no estar acompañadas de resultados tangibles, lo que nos hace sentir como si no hubiéramos avanzado.

La clave del éxito aquí es romper las rocas grandes en hitos más pequeños de modo que puedas experimentar un sentido de progreso.

Entonces, marca tu progreso en cada hito de manera visual, para que puedas verlo y ser alentado por ello.

Digamos que estás planeando tu próximo gran proyecto y para experimentar el progreso divides la tarea general en: la creación de una lista de ideas, la creación de una tabla con los pro y contra de cada idea y la creación de una lista de los requisitos y dependencias, etc.

Nos dará mucho placer tachar las tareas terminadas de la lista de tareas pendientes. Permite que te sea más fácil obtener esa maravillosa sensación mientras se trabajas en las grandes rocas.

3. Esperamos inspiración para trabajar en tareas complejas.

Esperar la inspiración es una excusa común que nos damos para evitar tareas difíciles. En realidad, el mejor paso que podemos dar es simplemente hacer un plan y comenzar. Esto es cierto incluso para los campos creativos.

El famoso dicho de George Gershwin: “De toda mi producción anual de canciones, quizás dos, o tres como máximo, vinieron del resultado de la inspiración. No podemos depender de la inspiración. Cuando más la queremos, más tarda en llegar.”.

Reserva tiempo, involúcrate y haz lo que puedas. Cuando miras atrás y veas lo que has logrado, te alegrarás de haberlo hecho.

4. Postergamos las tareas.

La procrastinación estructurada es nuestra habilidad de hacer nada mientras sentimos que estamos haciendo algo. Esto incluye cosas como “inbox zero”; entrar en una lista de tareas y reordenar las cosas en el orden correcto, y limpiar viejos archivos de nuestro escritorio. El problema con estas tareas es que nos entregan la sensación de lograr algo cuando no lo está.

Si es importante para ti tener un “inbox” limpio y tus archivos en orden, o terminar cualquier otra tarea que involucre una procrastinación estructurada – acuérdate, es gastar más tiempo que salvar. Pero, si sigues sintiendo la necesidad de tener las tareas hechas, ordénalas en prioridades y vuelve a ellas cuando hayas hecho un real progreso en una roca grande primero.

5. No nos damos cuenta que estamos eligiendo cosas equivocadas.

A veces, no trabajar en las cosas correctas no es una elección consiente. No rechazamos conscientemente trabajar en una “roca grande”, pero si no lo pensamos y no experimentamos las consecuencias inmediatas, simplemente no lo hacemos.

Uno de los desafíos es que las “rocas grandes” no suelen encontrar su camino a nuestro calendario. Nuestros calendarios muestran en su mayoría reuniones, y el tiempo necesario para las rocas grandes es generalmente el espacio vacío entre las reuniones. Cuando vemos el tiempo vacío, pensamos que tenemos tiempo extra y añadimos más reuniones, cuando debiéramos darnos cuenta que el “tiempo vacío” no está vacío en absoluto: es el momento más importante que tenemos y debiera ser dedicado a nuestras “rocas grandes”

Lo que necesitamos hacer es ser conscientes de estas “rocas grandes”, y de la importancia del tiempo vacío, y luego hacer un compromiso diario con la “roca grande” que queremos abordar durante nuestro “tiempo libre”.

6. Dejamos que la lista se vuelva demasiado larga.

Con una larga y abrumadora lista de tareas pendientes, se vuelve más tentador abordar las cosas pequeñas y fáciles para hacer progresos visibles. Esto nos brinda una sensación de triunfos rápidos y un sentido artificial de progreso.

No hay nada de malo en mantener una lista de tareas pendientes, pero debemos asegurarnos de que la alegría de borrar cosas de ella, no está modificando la forma en la que pasamos nuestro tiempo. Una manera de volcar nuestra atención nuevamente a las rocas grandes es dividir nuestras rocas grandes en subtareas que juntas formen una gran roca. De esta manera, conseguimos tanto la alegría de borrar cosas de la lista de tareas pendientes como progresar en las cosas que realmente nos importan.

En este breve artículo, hemos descrito los desafíos que todos enfrentamos con nuestro tiempo y prioridades, y depende de nosotros el averiguar la forma en las que vamos a lidiar con las “rocas grandes”, y no gastar el tiempo en las pequeñas tareas de menor importancia.

Fuente:https://www.themuse.com/advice/6-reasons-you-keep-making-decisions-that-work-against-you

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