¡Protagonista de tu vida!

Todos tenemos objetivos, proyectos, sueños que queremos lograr, y día a día tomamos decisiones; lo importante es saber y entender el estado mental en el cual nos encontramos, para tener mayor certeza de que estamos tomando las decisiones correctas, y no estamos viviendo en base a emociones y patrones de comportamiento que sabemos que no aportan a nuestras vidas.

4 estados mentales:

1. Piloto automático:
Es cuando actuamos sin pensar en lo que estamos haciendo. Es como si despertáramos en la mañana, y lo que primero que escucháramos fuese: “Buenos días, soy Daniel, y voy a ser tu piloto automático del día”. Todos tenemos un Daniel, que en muchas ocasiones es beneficioso, pero cuando el trabajo que nos parecía fascinante, se vuelve una rutina, donde actúo sin pensar, y en base a respuestas casi programadas, estamos cayendo en el lado negativo de este piloto automático. Factores que pueden activar este piloto automático:
  1. Situaciones familiares: Sacamos conclusiones rápidas frente a eventos que ya hemos visto en el pasado. Ej. Vemos una persona llorando, la asociamos a tristeza, y no con que talvez está pelando una cebolla.
  2. Tener un solo punto de vista: Cuando creemos que todos deberían ver la vida con nuestro prisma.
  3. Presión: En momentos donde estamos bajo presión, es muy fácil responder reactivamente.
Actuar de esta forma, es beneficioso en tareas mundanas, como por ejemplo: hacer la cama, pero nos puede perjudicar si nuestro objetivo es ser creativos, o si estamos enfrentando una situación nueva.

2. Crítico:
Cuando escuchamos una voz interior que nos dice que no somos capaces, que estamos haciendo las cosas mal, y está en línea con la frase “Somos nuestro peor enemigo”. Esta voz, usualmente, se activa cuando estamos haciendo algo importante, como la práctica de un deporte, en el ámbito personal o profesional, lo cual puede ser muy perjudicial para nuestra confianza. Cuando estamos en este estado, es probable que experimentes el “síndrome del impostor”, que es la sensación permanente que tus logros no provienen de tu propia competencia, y existe la posibilidad constante que otros te califiquen como un impostor. Aunque no parezca, es un síndrome bastante común, incluso en muchas personas que categorizamos como exitosos.

3. Activo:
Cuando estás pensando de forma activa en las opciones, consecuencias de tus actos, trabajando en un problema específico, o simplemente organizando tus ideas. Es positivo pensar de esta forma cuando:
  • Estamos tomando decisiones importantes: Ej. Analizando los pros/contras de un nuevo empleo.
  • Cuando las cosas no están saliendo como uno quisiera, puede ser necesario hacer un cambio en el plan, u analizar otras herramientas.
  • Reflexionamos sobre el pasado. Una de las formas más efectivas de ser tu mejor versión, es aprender de experiencias pasadas, teniendo en cuentas las cosas que hiciste bien, y en las que podrías actuar de una mejor forma.
  • Cuando tratamos de explicar situaciones, ej. Relaciones personales, sobre el trabajo, etc.
4. De involucramiento: 
Cuando estás totalmente absorto en una actividad, alcanzando todo tu potencial. Estás haciendo un deporte, escribiendo un correo, contribuyendo en una reunión de trabajo, hablando con otras personas en una fiesta o leyendo un libro, sin ninguna distracción ni una voz interna que te diga qué deberías estar o no haciendo. Cuando te encuentras en este estado, estás presente en la actividad, y al estar así, no te juzgas por lo que estás haciendo, ni te criticas, y por ende, tienes menos interferencia en la actividad que estás desarrollando, permitiendo aumentar tu potencial.

¿Cómo estar en el estado mental que es más beneficioso para nuestras vidas?

 
  1. Apaga el piloto automático:
    Mira cosas nuevas que puedan estar a tu alrededor, cuestiónate, vive el presente. No veas las cosas de forma absolutas, como siempre o nunca. Acepta el punto de vista otros.
  2. Cambia el discurso crítico:
    Piensa de forma objetiva y con altura de miras acerca de tu modo de pensar. El lunes pasado vimos cómo ser más positivos, actúa en base a dichos principios.
  3. Reflexiona constantemente:
    Después de completar una tarea, reflexiona sobre lo que lograste e hiciste bien y lo que harías de forma diferente en una próxima oportunidad. Es importante que realices esta actividad diariamente al final del día. Te recomendamos completar la sección de “aprendizaje diario” que está en tu diario de productividad.
  4. Involúcrate:
    Enfócate en la actividad que estás realizando, manteniéndote en el presente y pensando en la tarea, para silenciar cualquier tipo de crítica que te puedas decir a ti mismo.
  5. Enfócate en el proceso, y no en el resultado: Cuando nos enfocamos excesivamente en el resultado, es muy fácil que la voz de la crítica aflore, y empiece a decir que no lo vas a lograr o que es imposible. Para acallar esta voz interna, hay que enfocarse en los pasos que estás dando, como por ejemplo: un vendedor se enfoca en el llamado que está haciendo, y no en la meta trimestral, al igual que un montañista se enfoca en cada paso que va dando para alcanzar la cima.
 Basado en el libro: Mindgym de Sebastian Bailey, Ph.D. & Octavius Black. 
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