¿Te consideras una persona asertiva? 😲¡Comprueba si empleas las 3 claves de la asertividad de Harvard!

3 noviembre, 2021
Tiempo de lectura: 3 minutos

 

¿Te ha pasado que no has sabido cómo expresar algo que te molesta porque no sabes de qué manera hacerlo sin entrar en conflicto con la otra persona? Si la respuesta es sí, este artículo seguro te ayudará con ese desafío.

Aprender a ser asertivo(a) al comunicar desacuerdos

La comunicación asertiva es quizás una de las herramientas más esenciales de nuestros tiempos. Puede definirse como la habilidad de interactuar con otras personas, considerando sus opiniones y derechos, mientras consideramos también las opiniones, necesidades y límites personales.

Por medio de la asertividad podemos expresar desacuerdos con ciertas situaciones, de una manera constructiva y no confrontacional.

Los beneficios 😀

De acuerdo a diversos(as) autores(as), ser una persona asertiva aumenta el autoestima, genera respeto por las opiniones del resto, aumenta el autocontrol y la capacidad para evitar conflictos, reduce la ansiedad y el estrés y fortalece las relaciones interpersonales.

(Bishop, 2013; Pipas, Jaradat, 2010)

 

La fórmula secreta de Harvard 

¡No esperes más! Practica la asertividad en tu día a día y fortalece así tus relaciones.

Aquí te damos 3 claves y ejemplos de Harvard Business Review sobre cómo mejorar la asertividad a la hora de comunicar una molestia o desacuerdo. Toma nota, impacta positivamente en tu entorno y entrena a tus colaboradores(as) para que también lo hagan.

1. Abordar objetivamente el comportamiento de la otra persona:

Comienza con algo simple. Piensa en un aspecto puntual que te molesta sobre el comportamiento de otra persona.

Por ejemplo: “Cuando me interrumpes al hablar” o “cuando te llevas el crédito por el trabajo de ambos(as)”.

El objetivo es captar la atención de la otra persona con una frase corta que evite que se ponga a la defensiva. Recuerda ser breve, imparcial e ir al grano con lo que te molesta.

2. Describir el efecto negativo que ese comportamiento te provoca:

Profundiza acerca de la razón por la cual el comportamiento de la otra persona está ocasionando un problema.

Siguiendo con los ejemplos anteriores, en el caso de: “Cuando me interrumpes al hablar”, podrías agregar “no me das espacio para expresar mi opinión”.

El objetivo de esta parte de la ecuación es generar una lógica de causa y efecto al conectar los aspectos objetivos de su comportamiento y el impacto que estos tienen en ti y el entorno.

3. Agregar el componente sentimental:

En esta parte, es esencial expresar las razones por las que ese comportamiento no solo tuvo un impacto negativo en el entorno y tus acciones, sino que además, te afectó a nivel emocional.

Un ejemplo de expresión emocional podría ser: “Me siento excluido(a)” o “me hace sentir subestimado(a)”.

El objetivo de este paso es que la otra persona no pueda refutar lo que le estás diciendo. Agregar un componente sentimental es mucho más potente, pues al ser algo tan personal, probablemente la otra persona no podrá negarlo.

Resultado final 🤯

Con los 3 pasos claves, el ejemplo que vimos quedaría así: “Cuando me interrumpes al hablar, no me das espacio para expresar mi opinión y eso me hace sentir excluido(a)”.

¡En Lifebox estamos próximos(as) a lanzar 4 cursos de comunicación! Las temáticas son feedback, comunicación estratégica, virtual y empática. 

Si quieres un adelanto, escanea el código QR. 👀

Esto te podría interesar