3 maneras científicas para recuperarse de un revés. info@lifebox.cl

1. Se optimista.

Si no naciste uno, no temas: el optimismo se puede enseñar.

La Dra. Jacinta Jiménez es una psicóloga de la Universidad de Stanford. Ella menciona que la investigación de Martin Seligman, un conocido psicólogo, profesor y autor, muestra que si logramos ajustar nuestro “estilo explicativo”, es decir, la manera en que nos explicamos a nosotros mismos el por qué experimentamos un evento particular, podemos aprender a mantenernos positivos ante la adversidad.

La próxima vez que estés frente a un revés, la Dra. Jiménez sugiere pensar en las 3 Ps de Seligman: permanencia (¿Cuán permanente es el revés?), penetración (¿El revés afectará toda tu vida o solo parte de ella?) y personalización (¿Es el revés algo causado por ti?).

Las personas optimistas hacen un buen trabajo de reconocer los malos acontecimientos como temporales.

2. Utiliza Técnicas de Afrontamiento.

Resiste el impulso común de malgastar tu tiempo en el sofá viendo televisión mientras te atrapas en la soledad. Las técnicas de “afrontamiento”, en la que usas tus recursos para manejar tus emociones negativas y mejorar tu situación, requiere mayor esfuerzo, pero con ayuda te sentirás mejor en el largo plazo.

Estos implican involucrarse en ejercicios y actividades sociales, que liberan endorfinas y químicos en nuestro cerebro que nos hacen sentir mejor. Recientes investigaciones de Princeton también sugieren que el ejercicio reduce la ansiedad y ayuda a las personas a lidiar mejor con el estrés.

Hacer algo creativo también te puede hacer sentir mejor, Susan Peppecorn, Lifecoach y Directora Ejecutiva de Positive Workplace Partners, dice que la gente que toma parte en una actividad creativa, puede disfrutar mayores niveles de bienestar. “Especialmente después de un fracaso, involucrarse en una actividad creativa puede restaurar tu sentido de autocontrol y ver la vida en perspectiva”, dice.

3. Aprende de tus errores.

Otra medida saludable, es reflexionar tras una experiencia decepcionante. Se sugiere orientar el pensamiento al crecimiento, donde te centres en lo que has aprendido y en cómo este conocimiento te puede ayudar a avanzar en tu carrera, en lugar de fijarse en el fracaso percibido.

El fracaso puede hacerte sentir tan desanimado que pierdes la perspectiva. Si averiguas qué puedes aprender de la experiencia y determinas cómo te ayudará a crecer, podrás saltarte el proceso del pensamiento de culpa y vergüenza.

Tus errores pueden incluso ayudar a los que te rodean. Ash Norton, ingeniera química y fundadora de Ash Norton Engineering Leadership, dice que cometió muchos errores a lo largo de su carrera, pero que nunca dejó que la retuvieran. De hecho, hizo un esfuerzo consciente para compartirlos con los que la rodeaban, lo que ayudó a toda su organización a mejorar.

Norton señala que Amy Edmondson, de la Universidad de Harvard, observó algo similar cuando investigó el aprendizaje en los hospitales: “Ella descubrió que las unidades de rendimiento más alto de enfermería fueron las que reportaron mayor número de errores. Su investigación indicaba que los errores son una entrada crítica al aprendizaje organizacional. Ella encontró que estos equipos de mejor rendimiento no cometieron más errores que los otros equipos. Ellos se sintieron más cómodos compartiendo sus errores, los cuales permitieron que todo el equipo se beneficiara”.

Entre nosotros probablemente no hay un emprendedor que no haya enfrentado un revés. Es cómo manejamos los desafíos lo que determina nuestro éxito. Afortunadamente, tenemos la ciencia de nuestro lado.

Fuente: https://www.inc.com/thehartford/science-backed-ways-to-bounce-back-from-setbacks.html